El objetivo es mantener la coherencia entre lo diseñado, lo fabricado y lo ejecutado, facilitando además la comunicación entre instaladores, fabricantes, constructora y dirección facultativa.
El modelo BIM proporciona una referencia geométrica para comprobar posiciones, alineaciones, distancias y tolerancias.
Esta información facilita:
La organización de los acopios.
La preparación de los tajos.
La secuencia de montaje.
La localización de paneles y componentes.
La comprobación de los elementos instalados.
La reducción de tiempos de búsqueda y manipulación.
Seguimiento digital de la instalación
La ejecución puede gestionarse mediante un entorno digital de seguimiento vinculado al modelo y a la documentación del proyecto.
Cada zona, paño o elemento puede asociarse a un estado de ejecución, permitiendo disponer de una visión actualizada del progreso de los trabajos.
Nuestro trabajo durante esta fase puede incluir
Soporte técnico para el replanteo de la subestructura.
Verificación del posicionamiento de anclajes y escuadras.
Comprobación de alineaciones, planeidad y modulación.
Gestión de la codificación de paneles.
Control del estado de ejecución por zonas o componentes.
Registro de incidencias vinculadas a elementos concretos.
Incorporación de fotografías y evidencias de obra.
Seguimiento de revisiones y validaciones.
Coordinación técnica ante desviaciones detectadas durante el montaje.
Comunicación entre instalación, fabricación y dirección de proyecto.
Resultados durante el montaje
Mayor control de alineaciones y tolerancias.
Menor número de incidencias.
Reducción de ajustes y modificaciones en obra.
Mayor eficiencia durante la instalación.
Identificación inmediata de paneles y componentes.
Mejor organización de suministros y acopios.
Seguimiento actualizado del avance.
Mayor capacidad de supervisión y validación.
Trazabilidad de los elementos instalados.